Baja California - Martes 21 de Agosto

El México de mis hijos

2-5-2018  |  Dr. Tomas Bermudez  |  Artículo

Se acerca el día en que el voto de ellos decidirá a los próximos dirigentes del País, mañana, donde en lugar de campo de batalla será la casilla electoral y el arma… ¡el voto! así tan sencillo



Después de ser testigo actor y protagonista de la última mitad del siglo pasado, enarbolar la bandera de México en todos nuestros episodios cívicos, tratar de heredar al menos una patria estable, noble y de actividad pujante, mis hijos me preguntan ¿Dónde está…? Y con justa razón me cuestionan, ¿no has visto que el campo está solo?… Los campesinos emigraron hacia el norte, ¿Dónde está la justicia social?

Hace casi un siglo el campo mexicano se tiñó de rojo, del vital líquido de la raza de bronce; me encuentro con el “fantasma” del desempleo a todos los niveles y solo con una realidad: el subempleo, de nuestros recién egresados de los centros universitarios. ¿Ya no hay tiendas de raya? pero hay buró de crédito. Nos prometieron democracia. -Si ya la tenemos- ¡Pero a qué precio ¡La ingobernabilidad, la intolerancia, la corrupción y la pobreza que azota al país como jinete Apocalíptico! ¿Hay un cambio?

Es axiomático la gran transformación social en México, donde paso tras paso la conducta moral también ha sufrido un gran relajamiento, estamos en una sociedad decadente de los valores fundamentales. En fin este lúgubre panorama nos dará el adjetivo de pesimista, sin embargo, tal vez para mitigar la “angustia existencial” de nuestros jóvenes, es ahí donde debemos incidir y de nuevo sembrar la semilla cívica, para tener una Patria digna y justa con oportunidad para todos, libre de izquierdas trasnochadas y derechas recalcitrantes, libres de ese cáncer social que se llama corrupción e impunidad, de esa pérdida de identidad nacional, que el joven se transculturiza en forma negativa, que no sabe si es de aquí o de acullá.

Es la importancia de conocer nuestra verdadera historia nacional la cual está haciendo que se pierda en el olvido y quitándole su mérito, porque de ella emana valores, hay identidad de Patria, de familia de México, en fin, es parte de nuestras soluciones.

Se acerca el día en que el voto de ellos decidirán a los próximos dirigentes del País, mañana, donde en lugar de campo de batalla será la casilla electoral y el arma… ¡el voto! así tan sencillo, ¿de qué mística democrática estarán formados nuestros hijos?, pregunta que será contestada el día después, y tal vez en el ocaso de ese domingo, conoceremos que cuál fue su voluntad, en memoria de los hematíes que fertilizaron la tierra mexicana, derramados desde el Cura Hidalgo, pasando por Victoria, Morelos, Juárez, del Batallón de St. Patricio, de los cadetes caídos en Chapultepec, de Porfirio Díaz, de Villa y sus dorados y porqué no, del héroe urbano, los Serdán en Puebla, el doctor Belisario Domínguez en la capital del País, y tantos más… ¿Acaso la sombra de López de Santana, nos acecha…? o los émulos de Victoriano Huerta quieren regresar como fantasmas del presente. Joven valora a tu patria y piensa qué País heredarás a tus hijos, que espero que sea mejor del que yo les herede… ¡no te dejes engañar! Por lo fatuo y populista que anda prometiendo lo fácil e irrealizable, al país no se le maneja con retórica sino con sapiencia económica.

Recuerda que Patria es la tierra donde se ha sufrido, donde se ha soñado, donde he luchado, donde hemos vencido. Alea iacta est – “La suerte está echada”.

tomymx@me.com



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