Baja California - Martes 23 de Octubre

¿Habrá guerra Alfaro vs Uribe?

14-2-2018  |  Gabriel Ibarra  |  Artículo

Por Gabriel Ibarra Bourjac //
Dicen los que saben que el rompimiento Uribe-Alfaro se veía venir, que dos egos tan grandes no cabían en Movimiento Ciudadano.
Alberto Uribe decidió irse a Morena, a apoyar al proyecto de Andrés Manuel López Obrador al argumentar que por principios, no podía estar con el proyecto de Ricardo Anaya, toda vez que PAN y PRIAN es más de lo mismo, no significa cambio, y que abrazó Enrique Alfaro al integrarse al Frente donde buscan el poder por el poder.
Se ha señalado que Alfaro es un pragmático de la política, con principios muy frágiles, pues lo mismo puede apoyar hoy a Ricardo Anaya, que mañana a Andrés Manuel López Obrador. Así de flexible es. La ideología del líder de los naranjas es el poder. Y en esa lógica se entiende muy bien con Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado.
Pero hay otras razones más mundanas que Uribe se las ha guardado, tratando de evitar herir la susceptibilidad de su ex compañero de luchas políticas.
Uribe tiene formación con dosis ideológica. Su tendencia ha girado hacia la izquierda. En sus tiempos estudiantiles le tocó formar parte de movimientos antifascistas en Jalisco, en particular cuando el PAN llegó al poder.
La génesis de Uribe como la de Alfaro es del priismo con el que rompieron cuando se convencieron que en este partido difícilmente trascenderían. Y allí fue donde se encontraron. Unieron sus inteligencias para darle cohesión y sentido a un proyecto político que se hizo realidad y que hoy está en la antesala de lograr alcanzar el Gobierno de Jalisco y administrar un presupuesto anual de 110 mil millones de pesos, estos es, 660 mil millones de pesos en los próximos seis años. Para un pragmático del poder, qué tanto se puede hacer con el manejo de un presupuesto de esta magnitud.
Pues Alberto Uribe se ha bajado de ese barco naranja y rechazado la coordinación de la campaña de quien los próximos seis años tiene muy altas posibilidades de gobernar Jalisco. Esa zanahoria no le convenció.
Se baja del Movimiento Alfarista para subirse al proyecto de Andrés Manuel López Obrador. El sol en Movimiento Ciudadano se llama Enrique Alfaro y el sol en Morena se llama Andrés Manuel López Obrador. Los dos líderes en el pasado reciente fueron aliados, uniendo esfuerzos, uno por la Presidencia de México y otro por la Gubernatura de Jalisco.
Los dos son líderes carismáticos, con mando vertical, existiendo una similitud en la forma como son conducidos estos partidos, que tienen prerrogativas como todos los partidos de siempre, donde no existe diferencia alguna.
En Jalisco Uribe contribuirá con una buena dosis de votos a favor tanto del candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, como su candidato a gobernador Carlos Lomelí, quienes van por por 1 millón 200 mil votos.
EL CARISMA DE ALFARO
La fuerza de Enrique Alfaro es su carisma. Lo vi en el evento del pasado domingo en el cierre de su precampaña a la gubernatura. La fuerza de Movimiento Ciudadano son los jóvenes, en su mayor parte clase medieros con los que Alfaro tiene pegue. Estos jóvenes muchos son del Tec, Iteso y de la FEU de la UdeG quienes se sienten atraídos por el magnetismo del político del banquito, que ha tenido la inteligencia y sensibilidad de integrar un equipomuy bueno para el manejo del marketing político.
¿Qué trascendencia e impacto tendrá la salida de Uribe del Movimiento Alfarista? –Se han preguntado en los medios de comunicación-. Hay quienes están convencidos que el impacto es más mediático y que queda intacto el Movimiento Alfarista, que nadie seguirá a Uribe porque no formó equipo.
Alberto Uribe ha señalado que ha hecho mejor gobierno que sus dos antecesores en la alcaldía de Tlajomulco, las evaluaciones así lo muestran, argumenta, pero el hecho de haber presentado esta aseveración lastima el ego tan sensible de Alfaro y seguramente viene la guerra, como así lo anunció el candidato a la alcaldía de Tlajomulco por MC, Salvador Zamora Zamora, al considerar que lo hecho por Uribe de irse a Morena es una traición.
Uribe no es de los que se quedan callados. Conoce muy bien los intereses de Alfaro, como Santa Anita Hills, que pudo haber sido el punto de quiebre.
Por lo pronto, a partir del 28 de febrero se separa Uribe de la presidencia municipal de Tlajomulco, pierde el control, toda vez que la mayoría de regidores de MC son leales a Alfaro e Ismael del Toro.
¿Cómo podría Uribe abrirle un hoyo a MC en Tlajomulco? Solamente que postulara a la alcaldía a alguien afín a su proyecto, como puede ser su esposa la doctora Jennifer González, mujer carismática. Habrá que ver si se mete a la lucha política en Tlajomulco a través de Morena. Allí es donde se mediría la fuerza que tiene.
Por lo pronto Alberto Uribe es el desprendimiento más grande que han sufrido los partidos en esta lucha en la que se verán beneficiados tanto Andrés Manuel López Obrador como el doctor Carlos Lomelí, candidato a la gubenatura de Jalisco por Morena.
Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com



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