Baja California - Martes 25 de Septiembre

La mentira politica

12-2-2018  |  Dr. Tomas Bermudez  |  Artículo

Los ciudadanos normales, tenemos la obligación de no dejarnos engañar por los
políticos ni por los "mass-media"": no van en ellos la justicia, la libertad y los pobres. Nos
repiten algo hasta que, invariablemente creemos que lo hemos pensado nosotros, lo
repetido es falso y a esta sencilla máxima hay que remitirse ante cualquier duda o
incredulidad.

Simple ejemplo de la poca importancia que se da a la verdad en México y del
mucho uso que se hace de la mentira. Y es esa mentira la que hiere la convivencia natural
de las personas, la que las enfrenta y la que les arrebata partes del mundo que debieran
conocer para ser algo más libres.

¿Qué es la mentira? Sin recurrir a una filosofía más o menos complicada,
definámosla como se siente: «Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, cree
o piensa». En otras palabras, es la falsificación de uno mismo, pero, curiosamente se
señalan tres campos fundamentales para la vida del hombre y que son los preferidos por
la mentira: el ataque al conocimiento, a la fe y al pensamiento metódico. ¿Es pura
casualidad? Pero, para enfrentarse a la mentira no se debe llegar a no creer en nada, que
sería una forma de que la mentira no alcanzara jamás al que la recibe. Crearía más
problemas el no creer que el creer en lo equivocado. La postura recomendable es dar a
cada cosa su importancia, sin olvidar que la importancia de las cosas de nuestro mundo
siempre es pequeña. Decía el ensayista francés Revel en su “Conocimiento inútil” que
vivíamos bajo el dominio de la mentira.

Después de demostrarlo, por el aquello de similis similia curantur, concluía que la
solución era más democracia, que el entiendo en su forma liberal-relativista, cuando todo
indica que, aunque el liberalismo relativista no ha inventado la mentira, hace un uso
desmedido de ella, exactamente igual que el socialismo: ambos sistemas reescriben la
historia de la humanidad.

La mentira SIEMPRE es un mensaje, puesto que, el hombre es un ser que se
comunica y que vive en un mundo propio sin praderas, ríos o mares: en la sociedad. Y es
en ella donde actúan las repetidas mentiras, porque si no entendemos la sociedad, es
decir nuestro mundo, difícilmente vamos a poder actuar sobre él.
Y esta época ha coincidido, o se ha dado por ello, con el incremento de las
comunicaciones. No son ya la prensa y la radio, los grandes medios usados por el
comunismo de Lenin y de Stalin, o por Goebbels, más los documentales. Ahora se
producen millones de documentales en YouTube, videos, comerciales y películas, algunas
difundiendo ideas falsas de la verdad, confundiendo voluntariamente lo probado con la
teoría, más el constante bombardeo de las televisiones, redes sociales, libros y de los
satélites.

Curiosamente, la magia de las redes sociales como vehículo, da lugar a la
presunción de que siempre era verdad y, por lo tanto, de ahí viene el dar la palabra, el
empeñar la palabra de honor. Y de esto ya no se habla desde el incremento de la
información mecánica: Radio, TV, cine, vídeo, prensa: recuérdese como algunos
hombres, para demostrar la verdad de un hecho, decían “venía en el periódico, lo vi en la
tv y ahora lo leí en el internet”.

La mentira, es una traición, a sí mismo y al mundo que se falsifica. La magia de la
palabra que se da y se acepta por verdad, es la de la idea, combinada con una
característica humana de la que han sacado grandes beneficios los vendedores y los
políticos: la gente tiende a creer y a decir que sí. Por eso se puede mentir casi
indefinidamente y hasta usando la misma mentira con la misma víctima. Hasta tal punto
es peligrosa esa facilidad para decir que sí y esa dificultad para decir que no, que ya se
ha creado una ciencia.

La asertividad, para estudiar el fenómeno y remediarlo. Hay dos caminos
habituales para la mentira:

1.- La publicidad (llamada Advertising), que anuncia productos o servicios y que, en torno
al producto, crean un mundo distinto al diario, más feliz, más americano, más moderno y
más femenino, y esta es la parte, “el ambiente” que miente sobre el mundo, sobre la
sociedad que vivimos, el reino de la hamburguesa, de las papas fritas en cucuruchos de

cartón, de gorras colocadas con la visera hacia atrás, de pantalones rotos, de
promiscuidad...

2.- La propaganda (Publicity) con las relaciones públicas, donde se perfecciona la
imitación inducida por la publicidad, se "racionaliza" y se convierte en ideas de contenido
político, económico o religioso, mientras se trata de mostrar el mejor aspecto de todo ello.

Lo que se llama imagen, es decir, manipulación de lo que van a ver los
espectadores, a los que se trata perturbar en sus opiniones naturales. Y “vender” una
imagen de demócrata cuando lo real es un totalitario neto, sacar la populista idea “por los
pobres” y estar enfermo de poder… en fin los “mass-media” nos están bombardeando
hasta la coronilla, sin embargo, el mexicano ya sabe aquilatar su voto “útil”.
No caigamos en el engaño mesiánico de Andrés Manuel de la salvación del país,
en un personaje anacrónico del nacionalismo revolucionario que nos ofrece un país feliz,
con promesas de un Gatopardismo típico "Si queremos que todo siga como está,
necesitamos que todo cambie".

Jóvenes recuerden que: “Imperium cupiéntibus nihil medium inter summa aut
praecipitia” los que ambicionan el mando, no hay punto medio entre la cumbre y el
precipicio.



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