Baja California - Martes 12 de Diciembre

Impacto del divorcio en los negocios

27-7-2013  |  Cesar Montes de Oca  |  Artículo 002

Es indudable que cuando nos casamos no asumimos este compromiso de vida pensando en la eventualidad de un divorcio, pues social, moral y teológicamente se nos ha enseñado que el matrimonio constituye la base de la sociedad, al ser el núcleo familiar el lugar en donde los futuros ciudadanos obtienen la formación para enfrentar los retos de la vida.
Independientemente de la óptica personal, podemos afirmar que el matrimonio constituye una unión solida que permite a los individuos que lo integran crear un patrimonio, incrementar la posibilidad de sostener una estabilidad financiera y emocional, así como perpetuar la estirpe y asegurar la permanencia de los bienes materiales en beneficio de la familia.
Los procesos de divorcio se tornan especialmente complicados cuando hay hijos menores de edad, y primordialmente cuando existen bienes, negocios, inversiones, acciones y otros intereses económicos de consideración en juego. Durante nuestra ejercicio profesional hemos visto que desafortunadamente el número de divorcios aumenta día con día, y que además del desgaste natural que los mismos ocasionan a los cónyuges, existe un segundo frente cuando entren en juego los intereses de negocio o económicos que derivan de las actividades individuales o empresariales de la pareja.
La mejor manera de prevenir este tipo de situaciones es conocer a detalle las características y funcionamiento de las formas del matrimonio, y en su caso tomar las medidas preventivas que se requieran para asegurar la continuidad de nuestras actividades económicas ante la eventualidad de un divorcio.

¿Que es la sociedad conyugal?



Como es ampliamente conocido, en México existen dos regímenes patrimoniales generales para la celebración del matrimonio (i) sociedad conyugal –conocida como bienes mancomunados- y (ii) separación de bienes.
Tratándose de la sociedad conyugal, salvo acuerdo en contrario, todos los bienes adquiridos durante el matrimonio formarán parte de la sociedad. La sociedad conyugal puede nacer al celebrarse el matrimonio o durante éste a través de las capitulaciones matrimoniales y podrán comprender, en su caso, los bienes de que sean dueños los otorgantes al formarla.
En ciertos casos la sociedad conyugal puede darse por terminada por acuerdo entre los cónyuges.

¿Cuál es el régimen bajo el cual me conviene contraer matrimonio?



No hay una respuesta correcta, ello dependerá únicamente de la conveniencia e intereses de los contrayentes y de los bienes e intereses que se pretendan proteger en caso de que suceda lo inesperado. En el régimen de sociedad conyugal, salvo que se establezca lo contrario en las capitulaciones matrimoniales correspondientes, todo lo que se adquiera durante el matrimonio –incluyendo acciones, bienes intangibles, rendimientos, derechos de crédito, derechos patrimoniales y corporativos- es de ambos, mientras que en el régimen de separación de bienes se considera que lo que adquiera cada quien es suyo. Actualmente existen diversos criterios que protegen y salvaguardan a la parte más vulnerable en caso de divorcio, y obligan al cónyuge solvente a cubrir las necesidades del otro cuando este no tiene bienes propios y/o se cumplen determinados requisitos. Cabe destacar que ante la ley tanto hombre como mujer son iguales, por lo que cualquiera de los dos podría demandar una pensión alimenticia al otro.


¿Qué son las capitulaciones matrimoniales?



Equivalen a las cláusulas de un contrato, a través de ellas se determina: (i) quien será el administrador de la sociedad conyugal, (ii) los bienes que quedan excluidos de la sociedad, y (iii) los bienes que cada uno aporta a la misma, entro otros aspectos.
Si usted contrajo nupcias bajo este régimen es muy probable que no recuerde haber firmado este documento tan importante, ello se debe a que tradicionalmente el propio Registro Civil tiene un formato preestablecido que nos es presentado para su firma y aceptación. La elaboración de las capitulaciones matrimoniales debe ser considerado y discutido previamente por la pareja con la ayuda de un consultor legal que les permita establecer los términos adecuado que les vayan a funcionar, pues con ello se pueden instrumentan una serie de mecanismos que les ayudará a solventar y prevenir contingencias futuras. En efecto al momento de establecer las capitulaciones se puede precisar cuáles serán o son las deudas que tiene la sociedad, la manera de solventarlas, el patrimonio que se excluirá, como lo pueden ser el caudal social los intereses de negocios y corporativos de los cónyuges, etc.

¿Qué es el divorcio voluntario?



El divorcio voluntario se da cuando la pareja de mutuo acuerdo decide dar por terminada su relación matrimonial. Para ello es necesario determinar el régimen bajo el cual se llevo a cabo el matrimonio, determinar la situación de la convivencia y sostenimiento de los hijos, en caso de que los haya, el lugar en donde habitará cada uno de los cónyuges durante el procedimiento de divorcio, y elaborar un convenio de separación. El proceso se inicia con la presentación de la solicitud de divorcio ante el Juez familiar y se debe agregar el acta de matrimonio, acta de nacimiento de los hijos procreados durante el matrimonio, constancia de no gravidez y el convenio en el que se deben precisar por lo menos los aspectos de guarda y custodia de los hijos, liquidación de sociedad conyugal y pensión alimenticia. La pensión alimenticia es obligatoria aún y cuando los hijos habidos dentro del matrimonio sean mayores de edad siempre que se encuentren estudiando un nivel educativo que sea acorde a su edad.

Es muy importante considerar que el cónyuge que se haya dedicado preponderantemente al hogar y no haya realizado labores remuneradas habituales tiene derecho a una pensión alimenticia, y que los alimentos de los hijos se deben garantizar por lo menos durante un año.

¿Qué es el Divorcio Necesario?



Cuando llegar a un buen término de la relación matrimonial se antoja imposible en virtud de la incompatibilidad de caracteres o que simplemente no hay voluntad por alguno para llegar a una cómoda negociación, en Baja California y otros estados se prevé la figura del Divorcio Necesario.

Aquí es donde se pone fin al mito que arraigado entre la sociedad mexicana en el sentido de que “es necesario que mi marido/esposa me de el divorcio o que se niega a firmarme el divorcio”. La realidad es que un Juez de lo Familia puede concederte el divorcio, aunque tu pareja no quiera, siempre que se den ciertas causas especificas, por lo que para ello necesariamente se requiere la ayuda de un abogado que te asista en la preparación del planteamiento de la demanda de divorcio, así como la defensa de tus intereses y de los hijos habidos dentro del matrimonio. En este tipo de procedimientos la sentencia invariablemente tendrá por culpable o inocente a uno u otro cónyuge, y además determinará a criterio del juez el régimen de convivencia, patria potestad y alimentos de los hijos, de conformidad con los hechos expuestos y probados durante el juicio. Entre las causas que pueden dar pie a un divorcio necesario se encuentran las siguientes: adulterio, nacimiento de un hijo nacido fuera de matrimonio, ciertas enfermedades o padecimientos, violencia intrafamiliar, abandono de hogar e incumplimiento de obligaciones familiares, corromper a los hijos, impotencia sexual irreversible, la separación de los cónyuges por más de un año, hábitos que pongan en peligro la estabilidad familiar, etc.

¿Existe una manera “sencilla” de divorciarse?



Si partimos de la base de que un proceso de divorcio nunca será sencillo, podemos afirmar que existe una manera menos complicada, pero no es para todos. Actualmente en Baja California la manera menos onerosa de divorciarse es a través del tramite denominado DIVORCIO ADMINISTRATIVO, que se lleva acabo precisamente en el Registro Civil ante el cual se contrajo matrimonio. Para determinar si a tu situación particular pudiera aplicar este tipo de divorcio es necesario revisar que: (i), no haya hijos entre los conyuges, (ii) que la mujer no esté embarazada, (iii) que ambos sean mayores de edad, y (iv) que no existan bienes en sociedad conyugal o que la misma haya sido previamente terminada, entre otros aspectos.
Se solicita ante el Juez del Registro Civil, deben acompañar sus actas de nacimiento y de matrimonio, certificado de laboratorio con una anticipación no mayor a quince días en el que se haga constar que la mujer no se encuentra en estado de gravidez, este trámite tarda alrededor de quince días a un mes.

¡Hablé con mi marido, escuchó en las noticias que ya podemos divorciarnos de una manera más rápida! ¿Qué es el Divorcio ”Express”?
Actualmente el Código Civil del Estado de Baja California no contempla este tipo de procedimiento. El divorcio “express”, corresponde a la figura del Divorcio Incausado. A la fecha de elaboración del presente documento la única entidad que cuenta con esta figura es el Distrito Federal. Básicamente consiste en un procedimiento en el que el motivo por el cual alguno de los cónyuges desea divorciarse no resulta relevante, y requiere simplemente que uno de los cónyuges haga la solicitud de divorcio al Juez de lo familiar y acompañe una propuesta de convenio, el juez analizará la solicitud y de encontrarla apegada a los requisitos de le ley señalará una fecha de audiencia, notificando una copia de la solicitud y la propuesta al otro cónyuge para que este conteste la solicitud aceptando la propuesta de convenio y en caso de rechazarla presente una contrapropuesta. Durante la audiencia, el Juez decretará invariablemente el divorcio, y aprobará el convenio en su caso.. Si las partes no están de acuerdo con el convenio, el Juez de cualquier manera dictara sentencia ordenando la disolución del matrimonio y dejará a salvo los derechos de las partes para dirimir lo relativo al convenio de divorcio, pensión alimenticia y guarda y custodia de los hijos en la vía incidental.

Recomendaciones:



Contrario a lo que se piensa, la principal labor que tenemos los consultores jurídicos, no es la de litigar problemas, sino ayudar a nuestros clientes a prevenirlos. Antes de contraer matrimonio consulte a un asesor legal de su confianza, a fin de que lo oriente en relación con el resguardo y protección de su patrimonio, así como del patrimonio que llegue a reunir durante su matrimonio. Un procedimiento de divorcio no es sencillo, pues se tienen que analizar todos y cada uno de los aspectos que nos atañen como seres humanos y sociales, pues la repercusión del cambio de nuestro estado civil puede afectar seriamente el andar de nuestros negocios, la distribución de nuestro capital, la manera de pagar impuestos y el rumbo general de nuestros bienes materiales, además de las naturales consecuencias morales y sicológicas que implica una separación.
El aspecto fiscal de la terminación de una relación matrimonial muchas veces es dejado de lado o incluso no es considerada a pesar de que existen disposiciones expresas en las leyes tributarias en relación con los ingresos que se perciben en sociedad conyugal, como lo pueden ser el arrendamiento, la enajenación de bienes o ingresos derivados de negocios comunes a los cónyuges. Es importante consultar estos aspectos con un asesor legal y su contador, pues la simple cesión de derechos de propiedad de un inmueble a favor de uno de los cónyuges podría ser considerado un ingreso y por ello derivar en una obligación de pago de impuestos a su cargo.

Nuestro departamento de consultoría legal e impuestos, está a su disposición para responder a cualquier inquietud que pudiera surgir en relación con el presente artículo.



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