Baja California - Jueves 24 de Agosto

Pobre país

3-2-2017  |  Dr. Tomas Bermudez  |  Artículo

Yo no quiero un Presidente con un trastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico, impulsividad y relaciones interpersonales caóticas.

El perfil global del presidente también incluye típicamente una inestabilidad acusada y generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la conducta, así como del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de disociación.

Él está incluido dentro del grupo B de trastornos de la personalidad, los llamados dramático-emocionales. Es, con mucho, el más común de los trastornos de la personalidad de este Presidente. Además, el término borderline para referirse al trastorno está ampliamente extendido, incluso en idiomas distintos al inglés. Fue usado por primera vez en 1884, por el psiquiatra C. Hughes, y posteriormente por el psicoanalista Adolph Stern en 1938 para caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis pero que no alcanzaban la psicosis (muchos autores califican los síntomas de el trastorno límite de la personalidad TLP como pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el “límite”.

Sí desgraciadamente esta es la probable ficha de su perfil psiquiátrico, que su médico personal Dr. Harold Bornstein, que tiene su consultorio en la 101º esquina con la 78º de la vecina ciudad de New York. Que las fuerzas fácticas al servicio de este magnate –hoy- Presidente del vecino País, ha forzado de no revelar por ¡SEGURIDAD NACIONAL! Y ha borrado importantes datos patológicos psiquiátricos de la historia clínica que la ha confeccionado desde 1980, y la ha remplazado por trastornos díscolos de hiperlipoproteinemias además de hacer énfasis muy entusiasmado que no utiliza alcohol, ni fuma, claro tabaco.

Este vetusco paciente de 70 años, es hoy por hoy el 45º pte de los EEUU, y en menos de 15 días ya está revelando al orbe su sicopatología que trae, en actos de gobierno, aparentemente inexplicables para el público y/o prensa en general pero comprensible y hasta conducta lógica de los conocedores de las personas con patologías psiquiátricas, por enumerar las siguientes: La construcción de un muro con el vecino del sur, la prohibición de ingreso al país de ciudadanos de países musulmanes, también es el presidente de un país donde reina la diversidad y cuyos ciudadanos también los que insultó.

Trump no ha dicho que la OTAN está obsoleta, sino que es obsoleta en su lucha contra el terrorismo y desde luego con armas sofisticas, como las actuales de la OTAN, no se vence al terrorismo. No se olvida las palabras hirientes que menciono que la profesión de periodista era la más corrupta… Ser un motivador activo del resurgimiento del racismo, de las luchas de clases y de la humillación. E inclusive hoy por hoy Líderes republicanos han entrado en pánico ante la imposibilidad de controlar a Donald Trump, de quien reclaman un cambio radical tras una suma de comentarios y apariciones desastrosas, pese a que la campaña y médico personal del propio magnate afirmaron hoy que todo está bajo aparente “control”.

Ahora sí, que nubarrones tenemos ya encima de la escena mundial y que peligroso se torna las zonas conflictivas del orbe, en fin, como dice ellos “In God we trust” y Dios nos agarre confesados. “Vexata quaestio” Asunto del cual se ha discutido mucho.



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