Baja California - Jueves 14 de Diciembre

¿Apocalipsis para México con Trump?

24-11-2016  |  Gabriel Ibarra  |  Artículo

¿Hacia dónde camina México en la era Trump? ¿Volveremos a caer en el hoyo negro y el retroceso del país, de un crecimiento mediocre del 2.3 o 2.5 % que hemos tenido de promedio en los últimos 25 años a un decremento de -2 o -3%? ¿Los dos millones de empleos de este sexenio se convertirán en 2 millones de desempleos, si acaso decide el magnate sacar a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio? ¿Hará efectivo el arancel del 35% a México como lo ha amagado?

La incertidumbre es el ambiente que nos envuelve, toda vez que dependiendo de lo que suceda con la renegociación del TLC o el retiro de Estados Unidos, puede llevar a una situación muy difícil, muy lejos de lo que hasta hoy hemos visto de la devaluación del peso ante el dólar, al pasar por el efecto Trump la paridad de 19 a casi 21 pesos la divisa norteamericana.

Sin duda que el Presidente de los Estados Unidos es un hombre poderoso, pero no omnipotente ni todopoderoso, como por momentos pareciera que se siente Trump, que se presenta como si tuviera una varita mágica en su mano, como hado. No es así. Estados Unidos es un país de pesos y contrapesos. Hay un poder formal del cual Donald Trump es la cabeza y aparentemente llega con dominio del Partido Republicano en la Cámara de Senadores y Cámara de Representantes, que le podría permitir impulsar sus grandes proyectos.

Hay quienes dicen que una cosa es ser candidato y otra es ser presidente y tener la responsabilidad de la toma de decisiones implica consecuencias. Es cierto. Tendremos que ver cómo gobierna y de sus promesas cuáles son las que lleva a la práctica.

De todas sin duda la de mayor trascendencia que cimbraría a México y al mismo Estados Unidos es poner fin al Tratado de Libre Comercio signado por los tres gobiernos de Norteamérica hace 22 años. Los expertos en economía estiman que la separación de EE.UU. del NAFTA y el inicio de una guerra comercial representaría una pérdida de 4 millones de empleos en aquel país.

Trump ha amagado establecer aranceles de hasta 45% a los productos chinos y 35% a México. Y el Presidente de los Estados Unidos cuenta con el poder de aplicar en forma unilateral esas acciones proteccionistas y para ello no requiere el consentimiento del Congreso, lo que tendría consecuencias apocalípticas. O sea a corto y mediano plazo, todo mundo perdería. Sería un duro golpe a la globalización.

El riesgo que ven de este tipo de decisiones que conduciría a una guerra comercial, es la recesión de la economía norteamericana, por lo que no es tan sencillo tomar ese tipo de determinaciones radicales y abruptas, cuando están inmersos los tres países con los que Estados Unidos tiene sus intercambios comerciales: en las exportaciones de Estados Unidos durante el 2015 Canadá fue el número 1 con el 18.6%; México el 2 con 15.7% y China el 3 con 7.7%; Japón 4 con el 4.2% y Reino Unido el 5 con el 3.7%.

Asimismo, sus principales proveedores son: China con el 21.8%; Canadá el 2 con 13%; México el 3 con el 12.9%; Japón 4 con 5.8% y Alemania 5 con el 5.5%. Los expertos han señalado que el enemigo comercial de los Estados Unidos es China, no México, cuando sus importaciones representaron en el 2015 el 21.8%, mientras que las importaciones de México y Canadá juntos apenas superan esa cantidad sumados sus números que alcanzó el pasado año el 25.9%.


LO QUE PLANTEA EPN
El mandatario mexicano Enrique Peña Nieto en su participación en la reunión de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) que se realiza en Lima, Perú, junto con su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, planteó que el TLC no se debe renegociar, sino modernizar, sin embargo, lo importante será lo que decida finalmente Donald Trump, que es el que ha amenazado con los cambios radicales.

Peña Nieto propone como paso número uno el diálogo, para encontrar las áreas que se puedan negociar como es la parte laboral y el medio ambiente. «Creo que hemos aprendido que el NAFTA puede ser modernizado, pueden considerarse elementos que cuando se firmó este acuerdo no estaban considerados (…) Hagamos el TLC un vehículo más potente y moderno que permita consolidarnos en esta relación estratégica con los Estados Unidos y Canadá».

Al mismo tiempo, el presidente mexicano reiteró que México seguirá buscando que el Tratado de Asociación Transpacífico (que rechaza Trump y que tanto impulsó Barack Obama) se consolide como una herramienta de política pública de largo plazo que permita fortalecer la competitividad.

Pareciera que en la era Trump, Estados Unidos, cabeza del imperio, irá contra las políticas que ha impulsado como parte de ese Nuevo Orden Mundial que encarna la globalización con mercados abiertos para regresar al proteccionismo económico. Habrá que ver si se sostiene en esas posiciones o se acomoda a la globalización con algunos ajustes.

Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com



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