Baja California - Sábado 25 de Marzo

A decir verdad, México Marihuanizado

28-4-2016  |  Invitado  |  Artículo

Por: Rubén Íñiguez

Si nos remontamos un poco en la historia, podríamos darnos cuenta que entre los años 1839 y 1842, existió un conflicto entre Gran Bretaña y China por la introducción de opio cultivada en la India, pero consumida por el país oriental.

Esta droga constituía una importante fuente de ingresos para los británicos y servía para equilibrar su balanza de pagos con China al compensar el gasto excesivo que realizaba aquel país europeo, por las grandes cantidades de té chino que importaba.

Después de un tiempo, el gobierno Chino se dio cuenta que su país estaba llenándose de adictos, por lo que la productividad disminuyó considerablemente en todo su territorio nacional, por tal motivo, tomó la decisión de prohibir el comercio y consumo de opio. Esta iniciativa recayó sobre el comisionado imperial Lin Zexu.

Dicha prohibición trajo como consecuencia que la Gran Bretaña iniciara una guerra en contra de China, ya que además de todo, eran tantos los adictos en aquel país asiático, que a pesar de dar la batalla, terminaron sometiéndose a los ingleses que se dieron el lujo de imponer sus condiciones. Por lo que el emperador chino tuvo que firmar el Tratado de Nanking, en el cual obligaba a su país al libre comercio con Inglaterra, incluido el comercio del opio a través de cinco puertos marítimos, además de aceptar la cesión de la isla de Hong Kong por más de 100 años.

En lo que respecta a nuestro país, durante los años setenta y ochenta, bajo los gobiernos de Echeverría y López Portillo, no existían los cárteles de la droga. Mas bien había pequeños grupos que se dedicaban a sembrar, transportar y cruzar a Estados Unidos marihuana y heroína. Para aquel entonces, representaban una mayor amenaza los grupos guerrilleros que los narcotraficantes, con los que, por cierto, se tenía un acuerdo en el cual, el gobierno federal regulaba la producción y supervisaba el traslado hasta la frontera a cambio de una especie de impuesto y del cumplimiento de ciertas reglas, en entre las que se les prohibía a los traficantes que portaran armas de fuego, además de negarles la venta de droga dentro del territorio mexicano.

Ese “arancel” se empleaba, en buena medida, para financiar el combate a los grupos subversivos, y para lograr una buena armonía entre los traficantes y Los Pinos.

En lo que respecta al sexenio de Miguel De la Madrid, cambiaron las cosas de manera importante, ya que el pago del “impuesto al gobierno” ya no se daba, por lo que los narcotraficantes prefirieron mejor darle el dinero en efectivo a policías y funcionarios que se dejaban corromper. De esta manera fue como nacieron organizaciones como la de los hermanos Arellano Félix (que controlaba el paso de Tijuana), así como la organización de Juan García Ábrego (que su paso era por Nuevo Laredo) así como el cártel de Juárez, dirigido por Amado Carrillo Fuentes.

Para 1989, la DEA calculaba que el 60 por ciento de la cocaína consumida en Estados Unidos venía de Colombia vía México. Consolidándose en esas fechas también, el gran cártel del Pacífico, con Amado Carrillo, “el Señor de los Cielos” a la cabeza, por sus grandes alianzas que sostenía con los cárteles de Cali y Medellín Colombia, y por su habilidad para corromper a los políticos y a los policías encargados de combatirlos.

Algunos libros como “el Cartel Incomodo”, de José Reveles, y sobre todo el de “Los señores del Narco”, de Anabel Hernández, a través de sus investigaciones periodísticas, consideran que el cártel de Carrillo Fuentes fue el más poderoso durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, por el presunto vinculo de su hermano Raúl con el crimen organizado. Además se le atribuyen al “Señor de los Cielos”, la proliferación de lo que se le conoce como las “narco tienditas” en gran parte del territorio nacional.

Después de la caída de “el Señor de los Cielos” y su aparente muerte, al ser sometido a una cirugía en el rostro para evitar ser capturado; hubo una presunta división de cárteles de la droga entre los que destaca el de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, conocido también como “El Chapo Guzmán”. Este personaje, recientemente recapturado, líder del “cártel de Sinaloa” cuya organización creció estrepitosamente en gran parte del país, pero el problema de la ambición por la obtención de más territorio, dinero y poder, lo convirtieron a él y a sus opositores, en grupos delictivos bastante sanguinarios por la lucha incansable de la adquisición de mas plazas para su venta, consumo y distribución.

Vemos con tristeza que nuestras autoridades mexicanas han sido rebasadas por el poder e influencia que tiene el crimen organizado para corromper a sus autoridades, pues pareciera que el narcotráfico es lo que en su momento fue “la Gran Bretaña”, contra una “China de 1842”, que podría representarse en el poder ejecutivo federal, al cual se le ve cabizbajo y sin una línea de acción clara para resolver este gran problema que aqueja a todos los mexicanos.

La reciente propuesta de modificación a la Ley Federal de Salud, respecto de la portación legal de Marihuana, impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, me parece un intento precipitado por resolver la escalada de violencia ejercida por el crimen organizado que azota a nuestro país.

Aún y cuando algunos especialistas señalan que podrían perder importantes dividendos por la plantación, tráfico y consumo de marihuana, debido a que los cárteles mexicanos de la droga reciben ganancias anuales de entre mil y dos mil millones de dólares por la venta de esta hierba verde, lo que representa entre 15 y 26 por ciento de los ingresos totales de estas organizaciones criminales.

A la larga habrá más consumidores del cannabis, además de otro tipo de drogas sintéticas, ya que la marihuana es considerada como una droga “trampolín” debido a que los efectos de su consumo son más severos que la ingesta de bebidas alcohólicas.

La directora del laboratorio de neuropsicología de la UNAM, Feggy Ostrosky, consideró que el cannabis, sí es trampolín para consumir otras drogas con mayor potencia.

Es un tema que se está tomando con mucha ligereza, ya que si se consume a temprana edad, puede causar cáncer pulmonar,ocasionar alteraciones en pruebas de memoria; afectaciones en el cerebelo, que es el que regula la coordinación motora y la percepción de tiempo, teniendo un hipo funcionamiento.

Por lo tanto, podría haber una aparente pérdida económica de parte del crimen organizado al legalizar la plantación, portación y consumo del cannabis, pero en un futuro no muy lejano, los principales beneficiados seguirán siendo los narcotraficantes y algunas grandes farmacéuticas, mientras que nuestra niñez y juventud, estará llena de muchos más adictos.



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